Posteriormente en clase, el AMPA nos ofreció un riquísimo chocolate con churros (teniendo en cuenta las alergias e intolerancias).
Y después del recreo fuimos al patio de Primaria a ver los villancicos que bailaron los alumnos mayores, para terminar celebrando todos juntos una Nochevieja muy especial: con cada campanada nos comimos un gusanito, en lugar de una uva.
Sólo nos queda despedir a nuestras alumnas de prácticas de las clases de las tortugas y los pollitos y desearos a todos que paséis unas felices fiestas y que disfrutéis en familia de vuestros pequeños.
¡¡Nos vemos a la vuelta!!
























