Hoy ha llegado el tan ansiado día. ¡¡Realizar el conjuro!!
Tras toda la semana buscando, al fin ayer conseguimos el caldero que necesitábamos.
Con los ingredientes, las velas, una cuchara para mover el conjuro y el caldero, ya sólo nos faltaba sentarnos en círculo y repartir los ingredientes.
Y, a oscuras, bajo la única luz de las velas, hemos recitado el conjuro que nos han enviado, con la esperanza de que la magia llegue a nuestro colegio...
¿Qué ocurrirá ahora? Veremos qué nos depara el lunes...