Esta mañana tuvimos una grata visita, ¡era Miguel!
Vino a contarnos que gracias a nuestra ayuda había ido a
visitar a sus amigos y por fin había recuperado su querida vieira.
Había pasado unos días estupendos en el polo, construyendo un iglú, paseando en trineo y pescando y comiendo pescado.
También había pasado mucho calor cuando llegó al desierto, menos mal que le estaban
esperando para llevarle en dromedario hasta la jaima de su amigo y le invitaron
un delicioso té caliente y unas galletitas.
Aunque nos preocupamos un poco cuando nos dijo que yendo de
expedición por la selva, le había ocurrido un desastre. Estaba observando con
mucho cuidado las distintas especies de animales, cuando de repente
le sorprendió una enorme anaconda, salió corriendo con tanta
mala suerte que tropezó con una rama de los enormes árboles y cayó rodando. Afortunadamente
no sufrió lesiones graves, sólo unos cuantos raspones, unos morados y una
rodilla dolorida.
…
Se está recuperando y ya está preparando su siguiente viaje.
Y seguro que no os imagináis lo que va hacer…
¡¡¡Va a viajar en globo!!!
Para que nos acordemos de él nos ha regalado unos globos.
¡Cómo nos vamos a olvidar de este personaje tan entrañable
con el que hemos investigado y aprendido tantas cosas! Le hemos dicho que nos
tiene que mandar fotos, que queremos saber de sus viajes.
Y con un gran aplauso
nos hemos despedido de él, sabiendo que tarde o temprano nos llegaran
noticias y quién sabe a lo mejor necesita que le ayudemos en algo más.
¡¡ Hasta pronto Miguel!!
